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La oferta de trabajo

Cuando el comandante entrado en edad inició la conexión directa usando las frecuencias que le habían dado, el tono de llamada sonó durante unos segundos. Finalmente un agudo pitido indicó que se estaba estableciendo la conexión con éxito. -Buenas noches, comandante Vol… -¡¿QUIÉN DEMONIOS ERES?! Tras aquella respuesta un grave sonido, como un rugido metálico, sonó. -¿Eso es un Targoide? -¡¡Sí, es un interceptor Medusa, ¿qué diantres quieres?!! -Si es un mal momento… -¡¡Habla!! El anciano hizo una pausa antes de continuar. -Comandante le llamo en representación del Grupo Unificado de Investigación Avanzada, el GUIA. Somos un grupo hispanohablante de comandantes que busca investigar científicamente los misterios del universo. -¡Anda, fíjate, como los de Canonn! ¿Sabes que soy parte del instituto, verdad? Ordenador, suelta el dron ¡ahora! -Sí, lo sabemos. Queremos invitarle a unirse a… La charla del anciano fue interrumpida por un agudo y amenazador...

La verdad sobre AEGIS (2)

Menuda paliza. La Federación de Pilotos no entregaba el título de "comandante" a cualquier piloto que poseyera una nave. Ese era un título reservado para los mejores, para los que demostraban unas capacidades fuera de la media galáctica. De un piloto se esperaba que siguiera las órdenes y que raramente destacara. Cualquiera era capaz de tomar una nave y transporter mercancías, combatir, pasar contraband e, incluso, dedicarse a la piratería. Un comandante era mucho más que eso: era un agente libre, alguien que tomaba su propia nave y se lanzaba al vacío del espacio sin aliados y sin Puerto de salida o de destino. Un comandante era capaz de las más increíbles proezas, el mero título inspiraba respeto entre civiles y pilotos, y muchos se lo pensarían dos veces antes de enfrentarse a uno, incluso aunque fuera un "Novato". No eran raras las historias de comandantes de poco rango que, pilotando una Cobra o una Viper habían puesto en apuros a Anacondas y sus escoltas...

La verdad sobre AEGIS (1)

—A ver si lo he comprendido... ¿Me estás diciendo que Aegis está tras la guerra contra los Targoides? La Type 10: Defender "Fat Mama" detuvo su vuelo con el potente rugir de sus motores luchando por detener la inercia de una nave que con más de quinientas toneladas de cargamento a bordo. Portaba materiales varios para asistir con la reparación de las estaciones atacadas por los Targoides: Acero, superconductores, constructores automatizados, trajes de vacío, y un largo etcétera. El ordenador de a bordo no añadió nada al reporte que había leído de Canonn. No tenía tanta capacidad para responder a esa pregunta. —Maldita sea... es que todo encaja demasiado bien. ¿Que las mismas naves que atacaron a los exploradores que descubrieron las bases Targoide eran de Aegis? Y tiene sentido, ¿cómo iba  Aegis a conseguir tanta capacidad en tan poco tiempo? Incluso aunque las superpotencias destinaran todos sus recursos a apoyarla, no se consiguen varias decenas de estac...

Reportes de voz: Evacuación de Titan´s Daughter

Diario de a bordo. 14 de diciembre de 3303, 15:35. Han pasado seis horas desde el ataque. Jamás había visto nada igual. He acudido tan pronto como pude con Red Angel. Quité todos los módulos de lujo de la Orca y la equipé con tantos módulos de pasajeros como cupieron. Esperaba poder sacar a los refugiados de Titan´s Daughter tan rápido como pudiera, pero jamás había visto nada igual. Una estación convertida en un infierno... La destrucción de la planta de energía provocó un fallo en cadena de los sistemas de conducción de plasma, agravado por el efecto corrosivo de las armas Targoide. La atmósfera antes respirable ahora ha alcanzado una temperatura que roza los mil quinientos grados centígrados, alimentada por la liberación de gases volátiles que reaccionan cada pocos minutos en violentas explosiones.Los detalles técnicos importan poco. Aún hay miles de refugiados que evacuar... puede que se midan en millones. ¿Cuánta gente puede albergar una estación como Titan´s...

Y decían que los Targoides son peligrosos...

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La bodega de carga de Radiance estaba casi completamente llena, principalmente de cápsulas de escape, dañadas o no. Algunos drones ocupaban puestos estratégicos cerca de la compuerta de carga, preparados para ser activados y lanzados al vacío cuando hiciera falta. Una figura paseaba entre las cápsulas aseguradas magnéticamente, comprobando constantes vitales y aplicando reparaciones de emergencia en las que estuvieran dañadas. La figura, embutida en un traje de supervivencia Remlock, escuchó el sistema de comunicaciones interno activarse. -Doctor Gant, siéntese y abróchese el cinturón, zona caliente. -Roger, comandante. Gant caminó lentamente, asegurado por sus botas magnéticas, hasta un asiento que había asegurado en la pared. Una vez se hubo sentado y asegurado los ajustes mandó la señal de "todo listo" a Volgrand. Al momento sintió el tirón gravitatorio que indicaba que estaban desactivando los motores de supercrucero. Hubo un instante de silencio y de ingravidez cu...

Bienvenido

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Yo... he visto cosas que vosotros no creeríais: atacar naves en llamas más allá de Orión. He visto rayos C brillar en la oscuridad cerca de la Puerta de Tannhäuser. Todos esos momentos se perderán en el tiempo, como lágrimas en la lluvia. Es hora de morir. Si estás leyendo estas líneas, enhorabuena, vas a descubrir una pequeña parte de todo lo que he vivido. La cita de arriba es de una película ancestral, restaurada en los archivos del instituto Canonn, y creo que viene perfecta para la ocasión. Soy el comandante M. Volgrand, nací en el 3270, y aquí voy a recoger mis memorias, porque he visto muchas cosas que creo que deben perdurar más allá de mi muerte, que siendo sinceros, podría ocurrir en cualquier momento. No estoy enfermo, pero digamos que mi actividad toca las narices a mucha gente muy poderosa. Pero es todo un reto matar a un comandante de la Federación de Pilotos, y desde luego yo no pienso ponérselo fácil a nadie. Eso por no mencionar mi habilidad especial para meterme ...